¿Por qué nunca se debería ofrecer marihuana a menores?

El mundo del cannabis es un mundo que, habitualmente, ha estado plagado de prejuicios. Esto no solo ha sido impulsado por los detractores del cáñamo, sino por muchas personas a las que les asustan las drogas por el mero hecho de ser drogas.

Las drogas, no lo vamos a negar, no son algo bueno. Provocan problemas a largo plazo y son dañinas para nuestro cuerpo. No obstante, siempre hemos defendido que cada cual es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera sin tener que sufrir consecuencias más allá de las derivadas del propio consumo.

Sin embargo, si es cierto que muchos consumidores relativizan en exceso el efecto dañino de las drogas y las ofrecen a sus amigos o hermanos pequeños como si se trataran de un caramelo. Esto no es solo malo por el efecto perniciosos que provocas en su salud, sino por la mal reputación que otorgas a un colectivo que ya de por sí tiene mala reputación.

Pero, no solo haces algo que perjudica a una persona menor, no solo perjudicas a tu colectivo, sino que, además, te puedes estar perjudicando a ti mismo. Estas son las consecuencias de ofrecer drogas a menores.

 

Las consecuencias de ofrecer drogas a menores

 

No hace falta ser un experto abogado para darse cuenta de que esto, efectivamente, es un delito de tráfico de drogas. Pero no es un delito castigado con una pena menor, sino que la pena es elevada, más que nada porque existe un agravante previsto en relación con el ofrecimiento de drogas a menores, el del apartado 4 del artículo 369 del Código Penal, en relación con el 368.

Como ves, las consecuencias no son menores sino que son graves. Por ello, antes de pasarle un porro a tu hermano pequeño o a tu amigo menor de edad, aunque no haya prácticamente posibilidades de que te pillen, piénsatelo dos veces.

Si defiendes la legalización, nunca deberías ofrecer droga a menores

Más que nada porque el consumo que se debe defender es un consumo responsable y un adolescente nunca podrá llevarlo a cabo. Un adolescente fumará no por los efectos o el sabor, sino por ser guay y por integración social, lo cual agrava el problema.

Así que, si estás pensando en pasar a un menor de edad, olvídate de ello, no solo es malo para él, también lo será para ti.

Pablo Rubialez

Bloggero con más de 10 años de experiencia en el mundo del cannabis. Me apasionan las semillas y espero poder ayudaros a que os gusten tanto como a mi.

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